jueves, 21 de febrero de 2013


LOS ADIOSES
He vuelto a leer de forma compulsiva, como en mi adolescencia para huir del miedo y tal vez de la vida… Era mi forma de no estar, era el nacimiento de la imagen que hoy soy, este chico triste y solitario. Era ese confirmar: “me equivoqué de mundo y ahora estoy condenado a permanecer en este, el vuestro”.

A mi lado, mientras paso páginas y subrayo versos,  mi amigo en silencio, me pregunta:
-          Mendo, crees que sufrirías mucho si me marcho?

Giro mi cabeza para evitarle descubrir en mis lágrimas el reflejo de la misma pregunta.

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