domingo, 19 de mayo de 2013

Qué será de mí cuando te hayas ido.








Cómo recompondré los maltrechos ladrillos
de esta casa vacía sin ti.

No sé retenerte,
tan sólo sé perderte.

2 comentarios:

  1. A veces sólo nos queda eso: intentar apuntalar una casa vacía y fría. En esos puntales permanece la fuerza de nuestro amor, aunque ya no podamos darlo, aunque lo hayamos perdido..

    ResponderEliminar