viernes, 26 de septiembre de 2014

Antes del adiós

He visto envejecer
esta ciudad
con los pasos de tantos desconocidos
que me rodean.
La arena de la playa es hoy
desierto baldío.

Por eso hay versos que no quiero
escribir
porque hablan de ella.

No, no hablan de la vejez,
cuchichean mi decrepitud,
desnudan mi final indignamente.

Mientras tú quedas ya tan lejos
de este tacto que no ha de regresar.

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