Te he arrastrado conmigo al silencioy ahora no podrás encontrar
el lugar donde se esconden
las palabras no pronunciadas,
aquellas hechas de jirones y heridas.
Ahora ya no hay nadie
esperando tu voz.
Y aunque no existen los caminos de regreso,
- lo andado a mi lado nunca deja huellas -
si decides marcharte lo entenderé.
Cómo no comprenderte,
tú bien lo sabes,
mi soledad no es buena compañía
ni para mí mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario